Migración Capítulo 5 – Los Voluntarios de la Casa de Anunciación

La cantidad de personas que han estado voluntarios en AH tiene que ser miles. Sólo en mis tres semanas estuvieron docenas, residentes y los que viven en El Paso. Los de tiempo largo pueden estar allá un año o dos, los de tiempo corto trabajan un mínimo de dos semanas, y los que viven cerca vienen por un tiempo regular cada semana y para emergencias.

Los voluntarios se traslapen, entonces hay despedidas informales constantemente. Esta cena pasó en un restaurante chino cerca del albergue. En esta foto hay personas de cuatro estados y tres países.

Yo aprendí sobre AH en unas comunicaciones para Voluntarios Regresados de Cuerpo de Paz, y estaba feliz a conocer varios otros RPCVs cuando llegué. Primero vi dos grupos de edades, los más viejos, como yo, de edad jubilado, y los jóvenes, que están en la universidad o recientemente graduados. Después de poco tiempo descubrí otros en el medio. Todos son bienvenidos, incluyendo los que tiene limitaciones físicas, gente que puede hacer trabajo mientras está sentada. La mayoría no hablan español, y casi nadie habló portugués, entonces usamos nuestros celulares con programas de traducir casi todo el tiempo.

La lavandería, lugar de trabajo duro sin fin.

Más de una persona me ha preguntado como nosotros sobrevivimos el dolor, el trauma de segunda mano. Aquí son algunos de los mecanismos que vi gente usando: tai chi, yoga, oración y meditación, escribir – cartas, diarios, posts en Facebook, cualquier cosa para sacar todo de nuestros sistemas, hablar con amigos y familiares de lejos, ir al gimnasio, beber, enterrarnos en el trabajo, chocolate, dormir, salir del edificio y ver más del área – Arena Blanca Monumento Nacional, Ciudad Juárez, México, Las Cruces, NM, caminar en el parque del estado las Montañas de Franklin, noches en El Paso Bowl (un lugar cerca del albergue que es parte boliche parte bar deporte), hablar con los huéspedes para conocerlos mejor, disfrutar los niños, pensar y hablar entre nosotros sobre qué vamos a hacer cuando salimos. Por supuesto algunas personas son naturalmente más tranquilos. Y creo que su historia personal contribuye mucho. Para mí, el hecho que he vivido en Centro América más de 20 años lo hizo más fácil en cuanto a que cuando los huéspedes llegaron me sentí en casa, no como si estuviera enfrentando otra cultura. Por otro lado, estos son mis paisanos, entonces podría ser que la intensidad de mi enojo y tristeza eran más profundas también. Hacer el trabajo da una satisfacción tan tremenda que muchos voluntarios regresan, y hay otros que no pueden ir pero quieren ir.

Las habitaciones para los voluntarios son para dos hasta seis personas, con una mezcla de camas y camitas. Eso es mí camita en la esquina, mi hogar lejos de mi hogar para tres semanas. Lo amaba.

Las responsabilidades de los voluntarios varían desde limpiando duchas hasta cuidado médico. Ralf se dedicó a la lavandería para cuatro meses, algo fuerte porque cada cobija/chamarra y toalla está lavada después que cada huésped sale. Julia es una técnica médica que aceptó de buen talante el puesto de manejar la cocina para el desayuno, una lucha para alguien que no levanta temprano ni cocina. La rodilla de Judy se resintió muy temprano (caminamos kilómetros cada día en este edificio enorme), entonces arreglar los paquetes para los viajeros y supervisar la producción de cientos de sándwiches de crema de maní y jalea cada día estuvo un buen trabajo para ella. Todos los parlantes de español trabajan en intake, o sea recepción, y hacen llamadas a las familias, el puesto mejor que todo porque tuvimos la oportunidad de conocer los huéspedes. Cuidar el cuarto de juguetes y los niños, organizar y tener listo el cuarto de ropa, llenar bolsas de enseres higiénicos, tirar la basura, y un millón de otras responsabilidades de mantenimiento llevadas a cabo desde 7am a 10pm todos los días. Los que tenían carros estuvieron choferes al aeropuerto o terminales de buses, o salieron para comprar pan, medicina, u otras necesidades.  Nosotros comentamos frecuentemente, asombrados, como por un lado parece totalmente caótico, y por otro lado es un milagro lo bien que funciona con gente nueva todo el tiempo. Reímos porque parecía absurdo, pero la verdad es que después solo tres o cuatro días ¡fuimos expertos!

La casita del árbol en el dormitorio de los huéspedes, donde los voluntarios toman turnos durmiendo para estar seguro que los huéspedes que necesitan ayuda la tengan.
Descansando en El Paso Bowl.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por supuesto las personalidades varían, pero con todo creo que es justo decir que los voluntarios de AH son un grupo tan bueno como el que puede conocer en cualquier lugar del mundo. Cariñoso, inteligente, dedicado a un mundo decente, muchos bien conectados espiritualmente, estas son personas a quienes era un honor conocer y compartir tiempo con ellos. Yo iría otra vez en un latido del corazón, y me sentiría privilegiada de hacerlo.

Mateo 25:40 – Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25: 34 – 40 Santa Biblia – Reina-Valera 1960

Voy a tomar un descanso para diciembre, y regreso con poco más en enero. Felices Fiestas.

Migration Chapter 5 – The Volunteers of Annunciation House

The number of volunteers who have worked at AH must number in the thousands. Just in my short three weeks there were dozens, both residential and locals. Long term volunteers may be there a year or two, short termers for as little as two weeks, and locals come on a weekly schedule and in emergencies.

Because volunteers overlap in their coming and going, there are informal going away parties constantly. This one was at a nearby Chinese restaurant. The people in this picture come from four states and three countries.

I learned about AH on the Returned Peace Corps Volunteer grapevine, and was happy to meet a whole bunch of other RPCVs there. At first all I saw were two age groups – oldies like me, retired age, and young people in or recently out of college. After awhile I began to recognize some in between those ages. All are welcome, and even those with significant physical limitations were able to help doing sit-down jobs. Plenty of volunteers do not speak Spanish, and hardly any of us spoke Portuguese, so cell phones with google translate were in hand most of the time.

The laundry room, home of non-stop hard work.

Someone asked me how we survived all the pain of it, the second-hand trauma. Here are some of the coping mechanisms I saw: tai chi, yoga, prayer and meditation, writing letters, diaries, Facebook posts, writing, writing, getting it out of our systems, talking to friends or family far away, going to the gym, drinking, diving into the work, chocolate, sleeping, getting out of the building and seeing more of the area (such as White Sands National Monument, Juárez, Mex., Las Cruces, NM, or hiking in Franklin Mountain State Park), nights at El Paso Bowl (a combination bowling alley/sports bar about a block from the shelter), spending time talking with the guests, letting the joy of dozens of happy kids give us smiles, thinking and talking a lot with each other about what we would do next to continue to help somehow. Of course some people have better natural coping mechanisms than others, get less overwhelmed by it all. And one’s background makes a big difference. I think having lived among Central Americans for more than two decades made it all somewhat easier for me, as the guests made me feel at home, not stretched culturally. On the other hand, since these are my countrymen, the depths of my fury and sadness might have been greater. Doing the work is so profoundly satisfying that many volunteers go back again, and many who can’t would like to.

Volunteer dorm rooms varied in size from sleeping two to six on a mix of beds and cots. That’s my cot in the corner, my cozy home for three weeks. I loved it.

Volunteer jobs range from cleaning showers to medical care. Ralph dedicated himself to doing laundry for four months, a huge job as every blanket and towel used is washed as soon as the guests leave. Julia was a medical technician who was remarkably graceful about taking over breakfast duty, a real challenge for someone who is neither a cook nor an early riser. Judy’s knee went out early on (we walked miles inside the huge building every day), so running the travel package room and overseeing the making of hundreds of pb&j sandwiches every day was a good fit. All good Spanish speakers work intake and make phone calls to relatives, the plum job that allowed us to get to know the people a little. Overseeing the playroom, keeping the clothing room stocked and ready, filling bags of hygiene supplies, emptying the garbage, and a million other maintenance jobs were carried out non-stop.

The treehouse in the guest dormitory, where volunteers take turns sleeping in order to be readily accessible to guests who might need help in the middle of the night.

Those who had cars often became drivers to the airport or bus station, or made emergency runs for more bread, medicine, or other supplies. We commented frequently with a degree of amazement about how chaotic it all seemed and at the same time how astonishingly well-organized it is to function as well as it does with a constant stream of new people. We all joked at the absurdity, but reality, that after three or four days we were experts!

Taking a break at El Paso Bowl.

 

 

 

 

 

Of course personalities vary, but overall it is safe to say that the AH Volunteers are as great a group of people as you might meet anywhere. Caring, smart, dedicated to decency, many spiritually connected to the situation, these are people it was an honor to know and spend time with. I would go again in a heartbeat and feel privileged to do so.

 

Matthew 25:40 – And the King shall answer and say unto them, Verily I say unto you, Inasmuch as ye have done it unto one of the least of these my brethren, ye have done it unto me.   Matthew 25: 34-40 Holy Bible – King James Version

I’m taking the rest of December off, will be back in January to continue this series. Happy Holidays, whichever ones you celebrate.

 

 

Migración Capítulo 4 – Casa Del Refugiado – Un Pedacito del Cielo en El Paso

Una sola vez estuve presente cuando las personas llegaron de Detención, acompañando el Voluntario que les dio la Bienvenida. Casi nunca he vista un grupo de personas con caras tan graves. Ellos no sabían dónde estaban ni porqué, solo que CBP (Migración) los habían llevado a un lugar más.

La comida no siempre es tan colorida, pero sí es fresca, caliente cuando debería estar, y hay suficiente para todos. Gracias a las iglesias del area que alimentan nuestros huéspedes bien.

El mensaje principal de su Bienvenida es que este lugar no es parte del gobierno, ellos están liberados dentro de los Estados Unidos. Les explica que Casa de Anunciación (la madre de CDR) es un proyecto de la iglesia, toda la gente trabajando son voluntarios, y ellos pueden quedarse o salir, como prefieren. Lo que tenemos para ofrecer, todo gratis, es una bienvenida calurosa, un lugar para dormir, enseres higiénicos, duchas calientes, comida fresca y buena y toda que quieren, ropa nueva, un lugar seguro y amable para sus hijos, y teléfonos y ayuda para llamar sus familias para arreglar sus boletos hacia donde van. La mayoría deciden quedarse .

Lo más pequeño de los dos comedores. Hay arte en todo el edificio, pintado en sitio por la comunidad artística de El Paso.

Si el bus llega en un tiempo de comer, van directo al comedor, lo cual pasó con el grupo que yo fui a recibir. Impresionante ver la diferencia en ellos después un almuerzo bueno y la realización que les reconocemos a ellos como seres humanos valiosos y totalmente bienvenidos. Eran animados y con sonrisas.

Además de comida, el primer paso es para recibirlos y leer los papeles que ellos recibieron de ICE (Migración). Como con todo, los papeles de un grupo son diferentes que los de otros grupos, en forma y también información incluida. Con la meta de ayudar sus familias a comprar sus boletos correctamente, transferimos los datos básicos a formularios de AH, y después llamamos a sus familiares. Les decimos que sus familiares están libres y seguros, en un albergue en El Paso, Texas, y se necesita comprar sus boletos DE El Paso. Informamos las otras reglas sobre la compra de los boletos, y pasamos el teléfono a nuestra huésped para hablar con su pariente. A veces no es una gran cosa porque los huéspedes todavía tienen sus celulares y han hablado con sus familias. Pero para los que perdieron sus celulares en Detención puede estar una cosa enorme, y nuestros huéspedes lloran cuando oyen una voz familiar. Esta llamada y cortar las pulseras de Tyvek que puso ICE para identificarlos es un punto sumamente importante en sus vidas. Su libertad empieza acá.

Este corredor va a casi todo. Cuarto de juguetes para niños, cuarta de ropa, la clínica, preparación de bolsas de comida para viajes, la capilla, y cuando tenía más huéspedes un cuarto con pantalla con los datos de las salidas. Al lado derecha es donde reciben huéspedes, izquierda es una pared de la oficina.

En el cuarto de enseres de higiene reciben bolsas con cepillos de dientes y otros artículos básicos, más toallas y cobijas/chamaras/ponchos. Con los brazos llenos, van al dormitorio enorme para escoger sus camitas, los cuales ahora para invierno tienen chamaras y sabanas extras. El dormitorio está divido por letras, A, B, C, etc., y la gente están asignados a una para poder encontrarlos cuando es necesario.

El próximo paso es al Cuarto de Ropa, como una tienda de Salvation Army o una paca muy completa, donde todos pueden tener un juego completo de ropa nueva, desde ropa interior hasta abrigos. Algunos todavía tienen su ropa original, pero para muchos estaba quitada por ICE y ahora tienen solo la poca ropa que les dieron. La mayoría están felices para tener ropa nueva y limpia.

Estos son los pasos básicos iniciales. Cualquier persona que necesita ir a la clínica puede hacerlo inmediatamente o más tarde, como quiere. Siempre hay alta demanda para el cuarto de juguetes para niños, y hay una red de gol portátil para crear un campo de fútbol donde hay espacio.

Por su seguridad, no tomamos ninguna foto de los huéspedes, entonces puede imaginar este cuarto lleno de niños jugando, con el piso cubierto en juguetes de todos tipos, y padres jugando también. Es un lugar muy feliz.

Hay una capilla, y espacio afuera para sentar y relajar. Hay dos comedores más la fila para comida donde iglesias locales traen comida para todos nosotros todos los días, Dios les bendiga. Hay un lugar para cambiar pañales de bebés el cual está lleno de lo que se necesita, lavamanos grandes para lavar ropa y líneas afuera para secar la ropa, más que suficientes letrinas y lavamanos portátiles para la cantidad de huéspedes que cambia diariamente, y también duchas temporales que son muy buenas, con espacio para vestir. (El edificio de CDR era una bodega de una empresa eléctrica antes, y no construido con baños completos para cientos de personas.)

Un trailer que tiene 16 duchas con vestidores a dentro, y agua caliente!

Tal vez lo mejor regalo que CDR ofrece es espacio amplio para los niños correr, jugar, gritar, reír… actuar como niños en un espacio seguro donde tal vez puedan empezar a recuperarse de los traumas recientes. Casi toda la gente que llegaron en mis tres semanas allá eran familias, con uno o dos padres y de uno a cuatro hijos. Puede contar – tuvimos más niños que adultos. La gente están libres de pasear, ir a comprar (aunque no hay mucho bueno cerca), y sentir “normal” otra vez. Necesitan regresar antes de a las 10:00pm cuando la puerta está cerrada con llave. Seguridad es algo importante, especialmente desde el tiroteo en Walmart el 3 de agosto la cual era específicamente para matar migrantes mexicanos.

Un parte pequeño del memorial a las victimas del balacera en Walmart. Las flores, cartas, rótulos, fotos, peluches, banderas, y más extienden por una cuadra y tiene muchas visitantes.

El paso final es llevarlos a la terminal de buses o al aeropuerto. Seguimos con ellos hasta que estamos seguro que pueden abordar. Si todo pasa bien es relativamente fácil, pero a veces hay confusiones con los boletos que pueden estar complicadas para resolver. Puede salir o llegar al lugar equivocado, estar comprado con un nombre equivocado (a veces ICE lo escribe mal), comprado con una tarjeta de crédito que no sirve, comprado para una fecha diferente que nos dijo, etc. Alguien de CDR se queda con ellos hasta el fin, que a veces significa que regresan al albergue e ir al aeropuerto o al bus otra vez el día siguiente.

La dirección para mandar donaciones.

Como le dije en el Capítulo 1 de estos blogs, la Casa de Anunciación empezó hace 40 años. Casa Del Refugiado, su cuarto albergue, abrió solo en abril 2019, después AH había pagado más que $1 millón para habitaciones en hoteles, más usando las salas de amistad de docenas de iglesias y otros espacios en El Paso y otros pueblos cercanos. Leí, pero no pude verificar, que AH paga $30,000/mes para alquilar el espacio de CDR, y sí verifiqué que paga $14,000/mes solamente para electricidad. Todo los esfuerzos de manejarlo son de voluntarios, unos a corto plazo, otros largo, y la mayoría de enseres son donados, pero todavía ¡los gastos son tremendos! Si usted tiene interés en mandar una donación de cualquier cantidad de dinero, por favor la manda a Annunciation House, P.O. Box 11189, El Paso, Texas 79995. Si quiere mandar cosas, lo siento, pero por razones de seguridad ahora no aceptan productos mandados a los albergues. Siempre, para más información, va a su sitio web: www.annunciationhouse.org.

Unos de los momentos más preciosos para mí:

Ver adolescentes, jóvenes, regresando para más comida, y MÁS, comiendo todo con gusto.

Un papá me compartió, con lágrimas en sus ojos y voz, su felicidad en ver su hijo pequeño jugando otra vez en vez de estar muerto en las manos de los secuestradores y/o de todos los otros pasos que sobrevivieron desde su salida de casa.

Tener tres huéspedes, de “rico” a “pobre”, me cuentan que están bien impresionados y agradecidos por todo que CDR hace, y cuando llegan a sus hogares nuevos quieren mandar unas donaciones, entonces podría darles la dirección por favor.

Las sonrisas grandes y abrazos fuertes de la gente saliendo, sus brazos llenos de comida para su viaje, pasando de CDR felices, totalmente transformados de cómo eran cuando llegaron.

Puede ver porqué yo pienso de la Casa de Anunciación como un pedacito del Cielo en El Paso.

Las bolsas que mandamos con los huéspedes cuando salen incluyen comida, y también juguetes pequeñas, libros de colorear, crayones, y otras cosas para ayudar con esperas largas.

Capítulo 5 va estar sobre los Voluntarios – los Ángeles en este pedacito del Cielo. (Y para Seguir este blog automáticamente, click Widgets arriba y busca Follow.)

Migration Chapter 4 – Casa Del Refugiado – A Little Piece of Heaven in El Paso

I met the people getting off the bus from Detention just one time, accompanying the person giving the welcome. Rarely have I seen such a grim-faced group of people. They didn’t really know where they were or why, only that CBP (Customs and Border Protection, the Border Patrol) had taken them yet one more place.

Meals are not always this colorful, but the food is fresh, warm when it should be, and there is plenty of it. Thanks to many churches in the area who feed our guests well.

The main message of their welcome is that this place is not part of the government, they have been released and are in the United States. They are told that Annunciation House (the mother of CDR) is a project of the church, all volunteer run, and that they are welcome to stay or go, their choice. What AH/CDR has to offer, all free, is a warm welcome, a place to sleep, hygiene supplies, hot showers, good food and all they want of it, new clothes, a safe and friendly place for their children, a clinic, and phones and help calling their sponsors to arrange for tickets to wherever they are going. Most decide to stay.

The smaller of two dining rooms. Artwork is everywhere, all created on site by the El Paso art community.

If the bus arrives at mealtime they go straight to the dining room, which is what happened with the busload I met. It was impressive to see how different they looked after a good meal and the realization that they were recognized and welcomed as valuable human beings once again.

Besides food, the first step is intake, where we get to see the papers they are given by ICE. As with everything, they are not consistent in form or in information included. With the goal of being able to help their sponsors buy their tickets correctly and find out if they have any immediate medical needs, we transfer basic information to the AH forms, then call the sponsors, who are usually family. We tell them that their families have been released, are safe in a shelter in El Paso, Texas, and they need to buy the tickets from El Paso. We tell them the rest of the guidelines about buying tickets, and then pass the phone to the guest to talk with their relative. Sometimes that is no big deal, as they still have their cell phones and have already spoken with their families. For those whose phones have been taken it can be a VERY big deal and our guests break down in tears just hearing a familiar voice. That call and cutting off the Tyvek bracelets that ICE has put on them are major turning points in their lives.

Intake area on the right, office wall on the left. Down the hall are the playroom, the clothing room, entry to the clinic, the travel care package room, the chapel, and a room where [when there were hundreds of guests daily] everyone could find their departure schedule on a tv screen.
In the hygiene room they receive bags with toothbrushes and other basic items, plus towels and blankets. Arms full, they go to the huge dormitory and choose their cots, which for the winter are now lined with extra wool/synthetic blankets and sheets. The dormitory is divided into sections by letter, A, B, C, etc., and the guests are assigned to one so we can find them later as needed.

Next step, The Ropa Room, a Salvation Army-like place where everyone who comes can choose an entire new set of clothes, from underwear on out. Some people have been allowed to keep their own clothing, others had theirs taken away and were given a set of sweats. Most are glad for new clean clothes.

Those are the initial basics. Anyone who needs to go to the clinic may do so immediately or later, as they wish. The kids’ playroom is always in high demand, there is a portable goal net for a moving soccer field, a chapel, outdoor space to just sit and relax.

This is the playroom at rest. To protect the guests we have no pictures of them, so just imagine this with a dozen+ kids and the floor covered with toys of every description. It is a very happy place, and parents like to play there too.

There are two dining rooms plus the buffet line where local churches serve meals for all of us, bless them. There is a fully stocked baby-changing station, big sinks for doing laundry and lines to dry it outside, more than enough porta-potties and porta-sinks for the ever-changing number of guests, and surprisingly nice portable showers with changing rooms. (The CDR building was a 125,000 square foot electrical warehouse, and it was not built with full bathrooms for hundreds of people.)

Mobile shower unit, a semi with 16 or so showers and dressing rooms inside. Hot water!

Maybe the best thing CDR has to offer is lots of space for the kids to run and play and laugh and shout… to act like kids in a space where they might begin to recover from their recent traumas. Almost everyone who came during my three weeks was a family, with one or two parents and from one to four kids. Do the numbers – we had more kids than adults. People are also free to come and go, leave to go shopping (though there is not much close by), just feel “normal” again. They just have to be back by 10pm, when the doors are locked. Security is a big concern, and far more so since the Walmart shooting on August 3 that was aimed specifically at Mexican immigrants.

A small part of a loving memorial to the victims of the Walmart shooting. The line of flowers, letters, signs of encouragement, flags, and more extends more than a block long.

The final step is to take them to the bus station or airport. We stay with them until we are sure they can board. If all goes well that’s relatively easy, but sometimes there are ticket mixups that can be complicated to resolve: bought from or to the wrong place, bought using the wrong name (ICE sometimes writes them wrong), bought with credit cards that were over-limit so the tickets were canceled, bought for a different date than we were told, and so on. Someone from CDR sticks with them to the end, which might mean they return to the shelter and go back again the next day.

As I said in the first of these blogs, Annunciation House started 40 years ago. Casa Del Refugiado, their fourth shelter, opened only last spring, after AH had paid out more than $1 million in hotel bills on top of taking advantage of church fellowship halls and other spaces all over town and into neighboring towns. I read (but did not verify) that CDR’s rent is $30,000/month, and I did verify that their electric bill is $14,000/month! All labor is volunteer, long or short term, and most of the supplies we give out are donated, but still the expenses are staggering. If you feel inclined to make a cash donation of any size, please send it to Annunciation House, POBox 11189, El Paso, Texas 79995. If you want to send something else, sorry, but for security reasons they are no longer accepting goods mailed to the shelters. And always, for more information, www.annunciationhouse.org.

A few of my most gratifying moments:

Watching teenage boys go back for seconds, or even thirds, at meals, and eating with gusto.

Having a father tell me with tears in his eyes and voice how happy he was to see his little boy playing again instead of being dead at the hands of kidnappers or all the other suffering they went through since leaving home.

Having three different guests, from “rich” to “poor”, say that they were so impressed by and grateful for Annunciation House that when they got settled they wanted to send a donation and could I please give them the address to send a check.

The broad smiles and grand hugs from departing people loaded down with bags of food for their journey, leaving happy, totally transformed from when they arrived.

You can see why I believe that Annunciation House is a little piece of Heaven in El Paso.

The packages we send with guests for long trips (or short) include not just food but also toys, coloring books, crayons, and other things to make waiting times pass more easily.

Next chapter – The Volunteers – the Angels in that little piece of Heaven (To Follow this blog automatically, click on Widgets above and look for Follow.)

 

 

Migración Capítulo 3 – Detención

Para entrar Detención, una persona o familia tiene que pasar el examen de Miedo Creíble y pasar por el programa que se llama MPP – Protocolo de Protección de Migrantes, un nombre casi falso que significa “Mándalos de Regreso”. (Para ver varias opciones de historias sobre el MPP, click acá.)

Los edificios de Detención están en varias ubicaciones, de varias capacidades, pero la mayoría tienen elementos en común. Conocidas como las hieleras, casi todos están mantenidos muy fríos. Muchas veces la ropa de la gente es removida y repuesta con un par de pantalones de la tela de sudaderos y un sudadero, o los cuales pueden ser algo más ligero para pantalones y playeras. Unas personas reciben su propia ropa en bolsas cuando salen pero la mayoría no. También reciben una cobija /poncho/frazada, y unos pocos reciben una colchoneta muy delgada. Con o sin la colchoneta, todos duermen en pisos fríos de concreto.

Estas tablas son del Instituto de Esperanza en la Frontera.

Yo oí siempre sobre tres formas de cuartos. El más pequeño es más o menos 1.5 metros cuadrados, y estos son para las mamás con niños, normalmente para uno o dos días. Me dijeron que pueden dormir allá como cucharas, con la mamá entre los hijos. Había una ventana en la puerta, pero si miraron afuera demasiado, un policía cerró la cortina. Segundo, hay cuartos para más o menos 20 personas, y otra vez, cuando quieren dormir se arreglan como sardinas para caber. Un papá me dijo que uno de esos cuartos tenía un banco de concreto, y a lo largo tenía esposas atadas. (Los aparatos, no mujeres y hombres.) Desde estos cuartos los detenidos necesitan pedir permiso para ir al baño, y los policías los llevan. Los cuartos más grandes tienen mucha gente, tal vez 100 o más. Los hombres están por un lado, las mujeres al otro, y los niños están con sus madres si hay, o si no tienen madres presentes están con sus padres. En esos cuartos grandes me dijeron que los sanitarios están en el cuarto con ellos.

Esta foto y las que siguen son de muros en CDR, la Casa Del Refugiado, pintado por artistas de El Paso, Texas.

Comida – tasas de sopa de fideos instantánea, burritos medio-descongelados y a veces demasiado agrios para comer, en ocasiones raras fruta o golosinas, y agua muy desagradable.

Saneamiento – a una madre que pidió un pañal para su bebé le dijeron que su bebé caminaba entonces debería saber usar el sanitario, entonces no podría tener un pañal. También oí de mujeres a quienes negaron Kotex o cualquier absorbente. El lugar, mientras tanto, estaba limpiado frecuentemente.

Dormir en el piso frío con gente no conocida no es fácil para casi nadie. Todos con quienes yo hablé dijeron lo mismo de los guardianes, policías — unos eran muy amables y buenos, otros estaban malos y desconsiderados, sin razón evidente. Una de las maneras que mostraron eso era en la noche, cuando unos dejaron los cuartos oscuros y tranquilos, mientras otros encendieron las luces y golpearon las rejas con palos para hacer bulla para despertarlos cada tres horas. Durante el día los niños, quienes han estado encerrados por días o semanas, fueron comandados a sentarse en silencio, no correr o jugar o aún separarse un poco de sus mamás. A veces aún a los adultos dijeron no hablar entre ellos. Algo que yo no oí pero otros voluntarios sí es que los insultos y otros abusos eran peor en contra de los centro americanos, quienes también eran detenidos por más tiempo que cualquier otro grupo. Todo el sistema está diseñado para denigrar los migrantes, algunos más que otros.

Mentiras vs. incentivos – Un hombre me dijo que en general estaban muy buenos con él, animaron la idea que manda a su hijo a la escuela lo más pronto posible, aprenda inglés, vive limpio, y en cuatro años probablemente pueda traer su esposa y otros hijos al norte. A otros dijeron, individualmente o en grupos, que sus hijos no podrían ir a las escuelas, ni ellos podrían recibir cualquier tipo de ayuda de nadie. Las dos son mentiras. Los niños sí pueden ir a escuela, y hay servicios legales para migrantes los cuales son gratis, y la verdad es que tener un abogado presente en su audiencia es obligatorio.

Cuando algún familiar es separado en Detención, mientras están adentro la gente no tienen ninguna manera de averiguar dónde está o lo que está pasando con su solicitud de asilo. No saben cuánto tiempo van estar en Detención, o por qué. Después de sus entrevistas es solo tiempo de espera.

Sus entrevistas son sobre por qué salieron de sus casas y si tienen Miedo Creíble sobre estar devuelto a Juárez para esperar su audiencia. Estas entrevistas pueden estar con varias personas del gobierno, y pueden durar hasta cinco horas. Hay cinco razones por las que alguien puede pedir asilo, basadas en la Convención de Refugiados de ONU de 1951: huyendo de persecución basada en raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, o membresía en un grupo social particular. Si alguien solicitando asilo no califica con por lo menos uno de estas, va a estar rechazado y deportado. Asilo no es basado en pobreza, tiene que ser uno de estos cinco. Según el Instituto de Esperanza en la Frontera (www.hopeborder.org), la tasa de rechazo nacional es 65%, o sea de cada 100 solicitudes, 35 ganan asilo y 65 están deportados. La tasa de rechazo para gente que entra por El Paso es 96%. Casi nadie de la gente que pasa por Detención y los albergues de Casa de Anunciación van estar permitidos a quedarse.

http://www.annunciationhouse.org

Samuel y su hijo Jonathan (nombres falsos) llegaron de una ciudad grande donde Samuel siempre tenía buen trabajo. Jonathan es un adolescente, pero su capacidad mental se detuvo a los siete años. Él estaba presente y activo y un trabajador bueno, pero pegado a su papá, y estaba dispuesto a sonreír pero no hablar con nadie más que su papá. El hermano de Samuel tenía la misma enfermedad, y por eso estaba bullied (molestado, abusado) todo el tiempo. Finalmente cuando tenía 22 años fue asesinado por los que le molestaron. El bullying ya ha afectado a Jonathan, y toda la familia está de acuerdo que Samuel debería llevar a Jonathan a los Estados Unidos, donde tienen otros familiares, para una vida mejor. El día que ellos estaban en el albergue trabajaron duro todo el día con las tareas de la casa. Gente buena. Esperamos que ellos estén parte de los 4% aceptados.

El próximo capítulo es sobre CDR, Casa Del Refugiado, un pedacito del Cielo en El Paso. Para seguir (Follow) este blog, click Widgets arriba.

Migration Chapter 3 – Detention

In order to get into Detention a person or family first has to pass the Credible Fear test and get passed on by the MPP – Migrant Protection Protocols, a euphemism for “Send ‘Em Back!”  (To choose from various stories on MPP, click here.)

Chart created by Annie Whitney, a volunteer at Annunciation House working on a graduate degree project about immigration.

Detention holding pens are in various locations, of varying capacities, but most have elements in common. Known as the hieleras – iceboxes – most are kept very cold. Often people’s clothing is taken away and replaced with a pair of pants and a top, which could be sweatpants and sweatshirts or lighter weight pants and tshirts. Some people get their own clothing back, most do not. They are also given a blanket, and some get a thin mat; with or without that mat, all sleep on cold concrete floors.

MPP flowchart from Hope Border Institute.

I heard consistently about three sizes of rooms. The smallest is about 1.5 meters/yards square, and into those go mothers with children, usually only for the first day or two. I was told that they could fit to sleep spoon-style, the mom lying between the kids. There is a window in the door, but if they looked out too much a guard closed the curtain. Next up are rooms for about 20 people, and again, when they lie down to sleep they arrange themselves like sardines in order to fit. One father told me about a concrete bench along one side that had handcuffs bolted to it all along the length. From those rooms the detainees need to ask to go/be taken to the bathroom. The largest rooms hold many people, with guesses of 100 or more. Men are on one side, women on the other, and the children stay with their parents, their mothers if they have mothers present. I was told that in these rooms toilet facilities are in the room with them.

This and the pictures that follow are all murals inside CDR, Casa Del Refugiado, El Paso, Texas.

Food – cup of soup ramen, half-thawed frozen burritos sometimes too sour to eat, rarely fruit or candy, and foul water.

Sanitation – one mother who asked for a clean diaper was told that since her child was walking she should be potty trained, so she could not have a clean diaper. I also heard of women being denied sanitary napkins. The place, however, was cleaned regularly.

Sleeping on a floor crowded with strangers is probably never easy for most people. Everyone I spoke with said the same thing about the guards – some were friendly and nice, others were mean and insulting for no apparent reason. One of the ways that manifested was that some left the rooms dark and quiet at night, others would turn on the lights and bang on the bars just to wake everyone up every three hours or so. By day children who had been cooped up for days or weeks were commanded to sit still and be quiet, no running around or even wandering away from the their mothers. Sometimes even the adults were told to be quiet, quit talking with each other. I did not hear this, but other volunteers reported that numerous people reported to them that the not-nice guards were most insulting to the Central Americans, who were also usually kept in Detention longer than anyone else. The whole operation is designed to denigrate the refugees, some more than others.

Lies vs. encouragement – One man told me that they were good to him, encouraged him to get his son into school as soon as possible, learn English, stay clean, and that in four years he would probably be able to bring his wife and other children north. Others were told, individually or in whole groups, that their children would not be allowed to go to school, nor could they receive any services whatsoever. Those are both not true – children CAN go to school, and there are free private legal services for immigrants who are in fact required to have lawyers present when they go for their hearings.

Once a family member has been separated, they have no way while inside of finding out where they have been taken or anything about their application or progress. No one knows how long they will be in Detention or why. Once their interviews are over it is just waiting time.

Their interviews are about why they left home and if they have a credible fear of being returned to Juárez to await their hearing. Those interviews may be with multiple people and can take up to five hours. There are five reasons one can ask for asylum, based on a 1951 UN Refugee Convention: fleeing persecution based on race, religion, nationality, political opinion, or membership in a certain social group. If an applicant does not meet at least one of those criteria they will be turned down. According to the Hope Border Institute (www.hopeborder.org), the national rejection rate for asylum seekers is 65%, ie 35% receive asylum, 65% are sent back to wherever they came from. The rejection rate for people who have entered the country in El Paso is 96%. Almost none of the people who come through Detention and Annunciation House will be permitted to stay in the country.

http://www.annunciationhouse.org

Samuel (not his real name) and his son Jonathan (ditto) came from a big city where Samuel had had good jobs his whole adult life. Jonathan was a teenager, but his mental development stopped at age seven. He was present and active and a hard worker, but glued to his dad, would smile but not talk to anyone else. Samuel’s brother had had the same condition, and had been bullied relentlessly for it. Finally when he was 22 he was killed as a result of bullying. The bullying had already taken a toll on Jonathan, and the whole family agreed that Samuel should take him to live in the US, where he has a lot of family, trusting that Jonathan will have a better life. The two of them worked hard helping in the shelter the full day they were there. Good people. Let’s hope they are in the 4%.

The next chapter is about CDR, House of the Refugee, a little piece of Heaven in El Paso. To follow this blog, click on Widgets above.

Migración – Capítulo Dos – Llegando a y Pasando por Ciudad Juárez

Nota: lo que sigue es muy duro, debería estar calificado como B15 o más. No lo lee si no puede aguantar dolor fuerte en su corazón, o por lo menos salta los párrafos en itálicos. De verdad. Pero, si esté pensando de viajar a EEUU con esperanza de entrar y pedir asilo, lee todo. Por favor.

Tal vez mitad de la gente que pasaron por CDR (Casa Del Refugiado) mientras estaba allá en octubre de 2019 eran brasileños quienes habían volado a México. Voy a contar lo que puedo de ellos más tarde. Este capítulo es sobre la gente que llegaron de otros partes de México o más allá del sur – Guatemala, Honduras, El Salvador, Cuba, y varios otros países. Como en todas mis historias, nadie está identificado por nombre ni lugar, en parte para proteger a ellos, aún más para proteger a sus familias.

Inteligente, listo, hábil, por lo menos este es honesto. Una amiga en un área rural de Guatemala me dijo que los coyotes tienen publicidad en la radio que dice que si viaja con un niño puede pasar fácilmente, que EEUU va a abrir la puerta para entrar. Es pura mentira, pero la gente lo cree.

Mucha gente paga a los coyotes (o sea traficantes) para ayudarlos a cruzar México. Contrata a ellos para conocer la ruta, cual ciudad es mejor para cruzar, comida, y seguridad. El precio que nos contaron, cual es menos que he oído en Guatemala, es entre $3,500 y $7,000 por persona. Generalmente los migrantes tienen que tomar préstamos para pagar al coyote, frecuentemente usando sus casas como garantía. Es una apuesta enorme, esperando que los migrantes vayan a llegar pronto y seguro, y empezar a mandar dinero a casa con rapidez. En fin muchos pierden todo. Para tener una idea de la escala de eso, en octubre 2019, sólo de este mes, los guatemaltecos en EEUU mandaron más de un mil millón de dólares a sus familias en Guate. Para algunos le hace la vida un poco mejor, más fácil. Para otros es sobrevivencia. (Más de mitad de los niños en Guatemala sufren de desnutrición crónica.)

Con o sin coyote, el viaje es duro, y muy peligroso. Parte es a pie, parte en carros, buses, camiones, o el techo de un tren, le llaman La Bestia, o El Tren de la Muerte. Hay montañas, desiertos, pueblos, y llanos inmensos. México es un país muy grande, 3,000 km./1,800 millas) de Tapachula en el sur hasta Juárez en el norte, más lejos que de Washington, DC hasta Salt Lake City, Utah. Sin súper-carreteras.

La Bestia, o El Tren de La Muerte. foto gracias a The Guardian Weekly http://www.theguardian.com

De todos con quien yo hablé de Centro América, uno solo no había estado secuestrado en camino – TODOS los otros sí, unos dirigidos por sus coyotes, otros atrapados viajando solos. Secuestrar es un negocio grande ahora, y no necesariamente de los carteles, maras, o policías. Es organizado muy bien por quien sea. Pocas personas escapan. Un artículo pequeño que leí cuando regresé a mi casa dijo que desde 2006 más de 49 mil personas han desaparecido en el norte de México. Muchos de ellos fueron de las guerras de los carteles, pero ¿cuantas estaban migrantes vulnerables?

Aquí es el proceso, como varias personas me dijeron en detalle. Los secuestradores llevan a la gente a un lugar remoto, a veces solas, a veces todo un bus, y las detienen en una casa para unos días. Les dicen a los migrantes que llamen sus familias, en su país de casa o en EEUU, y demandan dinero hasta $10,000 por persona. Recuerde que estos son padres con hijos. Para asegurar que ellos hacen las llamadas, amenazan a matar los niños, y en un caso que oí, dijo a una persona que iba cortar/amputar un dedo cada día hasta que la familia pagará. También golpean los adultos, en frente de sus hijos, por supuesto. Pero lo más horroroso, tal vez, es que les muestran videos de gente siendo torturadas y dicen a los migrantes que esas cosas van a pasar a ellos si no pagan. Un joven quien logró escapar de repente llegó donde estaban yendo torturando alguien (estoy dejando los detalles para su beneficio) y lo capturaron, amenazado con lo mismo, pero de alguna manera escapó otra vez. Traumatizado, pero con su vida. Es importante entender que esos no son casos aislados ni solo mala suerte. Como dije antes, esto pasó a la mayoría con quien yo hablé de Centro América. (Si quiere detalles de las torturas, me manda su correo electrónico.)

También es muy importante saber que por no querer asustar sus familias en casa, la gente me dijo que no van a contar a ellos sobre lo que pasó, van a guardarlo como secreto. Obviamente esto no funciona con los que pagaron, pero si el dinero llegó de EEUU podría ser un secreto en su país de origen. Entonces la gente oyen sólo las historias de éxitos – ¡Ya llegamos! – y siguen pensando que está bien para hacer el recorrido. Y eso es una razón de que tantas siguen llegando, sin idea de lo que van a experimentar.

Entonces, finalmente llegan a Ciudad Juárez. ¿Ahora qué?

Bienvenido a Ciudad Juárez

Ahora hay un sistema se llama Metering, o sea Contador. La gente cruzando el puente para entrar recibe un número – no necesariamente en su primer intento. Este número determina su lugar en la cola, pero no hay manera saber cuándo su turno va a llegar. Metering significa que el CBP (Protección de Aduana y Frontera, o Patrulla de la Frontera) decide cuantas personas pueden entrar para pedir asilo cada día, y podría estar 100 o podría estar 10. Si hay una lógica, lo que es es un secreto bien guardado. Entonces, mucha gente duerme en la calle cerca, en caso que su turno llega.

Cuándo su número llega tiene su primer entrevista, y en en este momento le dan otra fecha para regresar. Unos pocos están permitidos a entrar e ir a Detención, pero la mayoría están devuelto a Juárez para esperar su audiencia, cual podría estar en un mes, pero más probable en tres meses. Algunas personas esperan, otras deciden salir y buscar otra ciudad para cruzar. El gobierno de México le da permiso para trabajar, lo cual es una buena ayuda para algunas que encuentran habitaciones y trabajo. Hablé con un hombre que trabajó tres meses, porque su hijo era suficientemente grande que podría cuidar de si mismo mientras su papá trabajó. Pero para una mujer sola con un hijo de dos años no funciona – ¿dónde puede dejar su hijo mientras trabaja? (Y recuerde, le contó los coyotes a ella antes de salir de su casa que con un niño podría cruzar la frontera inmediatamente.) Migrant Limbo de Atlantic (Es en inglés, pero tal vez puede usar un traductor.)

Arte en la Casa Del Refugiado

Hay albergues en Juárez, pero no suficientes para albergar los miles y miles de migrantes, refugiados, esperando sus turnos. Entonces voy a terminar con una versión breve de una mujer que fue al albergue más grande y conocido pero “no había lugar para ellos en el mesón.”

Ella tuvo suerte, porque ella y sus tres hijos, de 9, 14, y 22 años, han escapado de los secuestradores. Pero cuando el albergue cerró la puerta, finalmente colapsó en la orilla de la calle y lloró, agotada y sin ideas que hacer. Una mujer se acercó para preguntar si podría ayudar. Su consejo era preguntar al policía que estaba allí si conocía un lugar donde ellos podrían ir. En contra de su miedo de ser arrestada, pero al fin de sus cuentas, ella le preguntó. Y este hombre magnífico llamó a todos los albergues que conocía hasta que encontró un lugar donde podrían ir, y los llevó, a un asilo para ancianos. En fin ellos vivieron allá por tres meses, un lugar que ella describe como Infierno, pero relativamente seguro para sus hijos, entonces se quedaron. Tenía muchos refugiados, y ellos trabajaban para cuidar los ancianos, quienes eran en varias condiciones mental y físico. Ella me dijo que todos eran víctimas, que los dueños tenían que tener enfermedad bi-polar porque a veces eran totalmente ternura y buena, y otras veces eran terribles.

Cuando su fecha finalmente llegó la familia fue a su primera audiencia de asilo. El primero de dos eventos más significativo fue que ellos sacaron o separaron su hijo mayor. Ella no tenía idea dónde está su hijo, si va a estar procesado como ella, devuelto a Juárez, o deportado. Separaciones de familias no han terminado, solo han cambiado el enfoque. Ahora, cualquier hijo con 18 años o más, hermanos, padres, o cualquier pariente que no es un hijo menor, va estar separado. También, esposos de mucho tiempo pero sin licencia oficial están separados, aun si la mujer está embarazada. (Una amiga trabajando en Tijuana me dijo que allá, si un niño menor tiene ciudanía de EEUU, está separado. Esto no pasó en El Paso.)

Segundo, parte del proceso es el examen de Miedo Creíble, para preguntar si la persona se siente segura en Juárez esperando su próxima audiencia. Cuando preguntaron eso a ella, con sus dos hijos menores presentes, su presión sanguínea subió instantemente, tenía mareos, y estaba tan estresado por vista y por exámenes que tomaron que la dejaron pasar sin explicar. Cuando fuimos hablando ella no quiso explicarlo a mí tampoco en frente de sus dos hijos, pero llegó a mí el día después para contarme la historia. Cuando estaba en el asilo de ancianos estuvo violada. Estaba  oscuro, y ella no tiene idea quien fue, pero sabe que podría pasar otra vez. Sólo la idea de eso subió su presión bastante. La noche antes su hijo de 14 años vio su angustia y oyó su silencio conmigo, y en su caminata hacia el dormitorio él preguntó a ella qué estuvo pasando. Entonces ahora él sabe, pero su hermanito no.

Foto en la pared de Casa Del Refugiado, uno de los albergues de Annunciation House en El Paso.  (www.annunciationhouse.org)